
Este mes, el mundo está futbolizado. Ya sea en la casa, en los transportes públicos, en los trabajos, en las reuniones sociales, en cualquier lugar, no se habla más que del Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010. La historia se repite cada cuatro años. Cada quien tiene su equipo favorito y si su país no juega, como es el caso de Ecuador, se toma partido por la selección de su simpatía. Yo siempre me he inclinado por los argentinos.
No importa la edad, el sexo, la raza y la condición social. Es común ver y escuchar a los fanáticos llorar, reír, ilusionarse, desilusionarse, enojarse y hasta decir malas palabras. Es lo que provoca este deporte que por un mes tiene al mundo unido y pendiente de él. La dimensión lúdica detrás de este evento nos dará una breve tregua para olvidarnos de los problemas económicos, sociales y personales. Además en las empresas, se permite ver los partidos. Lo que ayuda a que el ambiente laboral se relaje. Eso ya es bastante.
Sin duda, el fútbol estará hasta en la sopa. Recién empieza la fiesta deportiva y los hinchas ya piensan en el Mundial Brasil 2014. Incluso ya empiezan a hacer reservaciones. Disfrute este mes.

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